
¿Sabes? Sólo con tu presencia ya me das calor. Y en esta noche tan fría en la que escribo sólo me basta mirar tu foto para que mi corazon arda… Pero no late. No late como debería. No tiene fuerzas. Tú se las quitaste. Tú te las llevaste aquel día que me dijiste que debía seguir mi camino sin ti. Por qué no dejas que te cuide tan sólo un instante? Quiza en ese instante el sol y la luna formen uno, como nosotros, y puedas notar cuan importante eres en mi vida. Tú eres mi vida… No oyes a mi corazón? Pide a gritos que vuelvas… hasta las plantas pueden sentir su llamada. Escúchalo, no quieres escucharlo… No quieres pensar que tú eres para mi…

No hay comentarios:
Publicar un comentario