
Tú entendías mi silencio, solo tú eras capaz de ver más allá de las ilusiones y las fantasías del mañana. Contigo aprendí a decir lo que pensaba y a hacer lo que sentía porque nadie nos recordará por nuestros pensamientos secretos, contigo aprendí a no intentar hacer los sueños realidad sino a vivir cada día como si realmente fuera un sueño. Solo tú conoces mis secretos, solo tu comprendías cada gesto que emanaba de mi ser. Tal vez mañana el sol alumbre por aquí, un lugar que quedó opaco al despertarme de ese sueño, un sueño en el que tu lo eras todo para mí, un sueño en el que amaba tu libertad y te amaba a ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario